Por Redacción Contra Réplica

Exposición en el Museo Federico Silva promueve el cuidado del agua

La nueva muestra del escultor Ulises Solano convierte al metal en metáfora del recurso hídrico y llama a repensar su uso desde la cultura.

El sonido del agua no se escucha en las salas del Museo Federico Silva Escultura Contemporánea, pero su presencia se percibe en cada pieza. Entre estructuras metálicas que sugieren corrientes detenidas y superficies que reflejan la luz como si fueran espejos líquidos, la exposición Agua, metal y sus límites artificiales abre una conversación urgente sobre el futuro del recurso más vital.

La muestra, inaugurada por la Secretaría de Cultura como parte de la política cultural impulsada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, apuesta por algo más que la contemplación estética. El escultor Ulises Solano utiliza el metal, un material asociado a la industria y la permanencia, para representar la fragilidad y el movimiento del agua, generando un contraste que invita a cuestionar cómo la sociedad administra y limita este bien común.

Durante la apertura, el titular de Cultura, Mario García Valdez, subrayó que el arte puede ser una herramienta poderosa para sensibilizar sobre los desafíos ambientales actuales. La presencia del director de la Comisión Estatal del Agua, Pascual Martínez Sánchez, reforzó la intención de articular esfuerzos entre instituciones para fortalecer la cultura del uso responsable del agua en el estado.

Más allá del acto inaugural, la exposición coloca al visitante frente a una responsabilidad compartida. En un contexto donde la escasez y la gestión del agua forman parte de la conversación pública, la propuesta artística sugiere que la conciencia ambiental también puede construirse desde los museos. Entre metales que evocan ríos y límites que parecen artificiales, el mensaje trasciende la sala: cuidar el agua es una tarea colectiva que comienza con la reflexión.