En la Huasteca potosina, donde las distancias y la falta de recursos suelen convertirse en barreras para ejercer derechos básicos, la justicia comenzó a tocar puertas. A través del programa Defensoría en tu Casa, la Secretaría General de Gobierno desplegó brigadas jurídicas para atender directamente en sus hogares a personas que, por edad, condición física o situación económica, no tienen posibilidad de acudir a una oficina pública.
Las jornadas se realizaron en localidades como Estación Crucitas, el ejido Álvaro Obregón, El Pujal y distintas colonias de Ciudad Valles. En cada punto, defensoras y defensores públicos ofrecieron asesoría especializada y, en la mayoría de los casos, iniciaron procesos de representación legal gratuita para dar seguimiento formal a conflictos familiares, patrimoniales o administrativos que permanecían estancados por falta de orientación.
Más allá de la atención puntual, la estrategia revela una dimensión social relevante: en comunidades con redes de apoyo limitadas, el acceso a la justicia suele depender de la movilidad y de los recursos económicos disponibles. Al trasladar el servicio hasta los domicilios, el Estado busca reducir esa brecha estructural que históricamente ha dejado a sectores vulnerables al margen de los procedimientos legales.
Con el respaldo del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, la Defensoría Pública apuesta por un modelo más cercano y sensible, donde el acompañamiento jurídico no sea un privilegio, sino un derecho tangible. En la Huasteca, esta modalidad itinerante no solo resuelve expedientes, también envía un mensaje claro: la justicia no debería estar condicionada por la distancia ni por la falta de recursos.