Por Redacción Contra Réplica

COEPRIS capacita a productores para cumplir con etiquetado sanitario

Más de 3 mil 700 trabajadores del sector alimentario fueron capacitados en 2025 para aplicar correctamente la norma de etiquetado y ampliar sus oportunidades de mercado.

La etiqueta de un producto ya no es solo un diseño atractivo: es una herramienta de salud pública. En San Luis Potosí, la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios impulsa de manera permanente cursos y asesorías para que pequeños y grandes productores cumplan con la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, la norma que regula el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas. El objetivo es doble: proteger al consumidor y abrir puertas comerciales a quienes elaboran estos productos.

Durante 2025, 3 mil 723 personas —entre trabajadores de fábricas, productores artesanales de lácteos y cafetaleros— participaron en capacitaciones enfocadas en el correcto uso del etiquetado frontal. Este acompañamiento técnico ha permitido que más productos potosinos cumplan con los lineamientos sanitarios y puedan comercializarse en mercados más amplios, incluidas tiendas departamentales, donde la normativa es requisito indispensable.

Las autoridades sanitarias recuerdan que el etiquetado frontal no es un trámite burocrático, sino una guía clara para el consumidor. Recomiendan verificar la fecha de caducidad, la denominación del producto y los sellos nutrimentales que alertan sobre excesos de calorías, azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas trans y edulcorantes. Entre menos octágonos negros aparezcan al frente, menor será el riesgo para la salud, especialmente en personas con obesidad, diabetes o hipertensión.

Para identificar que un alimento cumple con la regulación, la etiqueta debe incluir nombre del producto, listado y cantidad de ingredientes, contenido neto, datos del fabricante, país de origen, lote, fecha de caducidad, instrucciones de conservación y preparación, leyendas precautorias y tabla nutrimental en español, además de los sellos correspondientes. En caso de irregularidades, la COEPRIS mantiene abiertos sus canales de denuncia, tanto por vía electrónica como presencial, reforzando así una cultura de consumo informado y responsabilidad sanitaria en el estado.