En el marco del Día Mundial de los Defectos del Nacimiento Congénitos, los Servicios de Salud de San Luis Potosí reforzaron el llamado a las mujeres en edad reproductiva a consumir ácido fólico como medida preventiva fundamental. Luis Covarrubias Gutiérrez, Coordinador Estatal de Salud Materna y Perinatal, informó que la recomendación médica es ingerir 400 microgramos diarios, idealmente tres meses antes del embarazo y durante los primeros meses de gestación, periodo clave para el desarrollo del bebé.
El funcionario explicó que la falta de esta vitamina puede derivar en malformaciones congénitas, principalmente craneofaciales como labio y paladar hendido, así como defectos en el cierre del tubo neural que se forma durante el primer mes de embarazo. Entre estos últimos destacan el mielomeningocele y la anencefalia. También pueden presentarse otros padecimientos como la displasia congénita de cadera, muchos de ellos asociados a la deficiencia en el consumo de ácido fólico antes y durante la gestación.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año se registran más de 20 mil casos de defectos congénitos en el mundo. En México, al cierre del segundo trimestre del año pasado, se reportaron más de mil 500 casos, predominando las malformaciones craneofaciales y los defectos del tubo neural. En San Luis Potosí, durante el mismo periodo, se contabilizaron alrededor de 30 casos, lo que representa una tasa de incidencia de 110 por cada 100 mil recién nacidos vivos.
Covarrubias Gutiérrez detalló que las campañas de concientización son permanentes y que, una vez iniciado el control prenatal, las mujeres reciben de manera gratuita el suplemento de ácido fólico en sus consultas médicas. Subrayó que no existe una zona específica del estado con mayor concentración de casos, ya que la incidencia está relacionada directamente con la deficiencia en la ingesta de la vitamina y no con factores geográficos.
Aunque el ácido fólico está presente en alimentos como lechuga, hortalizas, melón, naranja, aguacate y legumbres como lentejas, habas y soya, las cantidades no suelen ser suficientes para cubrir las necesidades durante el embarazo. Por ello, las autoridades sanitarias reiteraron la importancia de la suplementación diaria, especialmente en mujeres que planean embarazarse o que ya han confirmado su gestación, a fin de reducir significativamente el riesgo de malformaciones en el nacimiento.