El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí exhortó a la población a realizar revisiones oftalmológicas periódicas para detectar de manera temprana el glaucoma, padecimiento considerado la principal causa de ceguera irreversible en adultos. Autoridades médicas señalaron que el diagnóstico oportuno y el seguimiento adecuado del tratamiento son fundamentales para evitar daños permanentes en la visión.
La doctora Norma Corona Hernández, oftalmóloga y coordinadora del Departamento de Cirugía del Hospital General de Zona (HGZ) No. 50, explicó que el glaucoma es una enfermedad que se desarrolla de forma progresiva y silenciosa, ya que en sus primeras etapas generalmente no presenta síntomas evidentes. Debido a esta característica, muchas personas desconocen que lo padecen hasta que el daño visual es considerable.
Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que únicamente una de cada nueve personas que vive con glaucoma sabe que tiene esta enfermedad. La especialista detalló que el padecimiento afecta gradualmente las fibras del nervio óptico, encargado de enviar la información visual desde el ojo hacia el cerebro. Conforme avanza el daño, el campo visual del paciente se reduce, lo que puede derivar en pérdida total de la vista si no se recibe atención médica.
Aunque el glaucoma suele relacionarse con el aumento de la presión dentro del ojo, también puede presentarse en personas con niveles normales o incluso bajos de presión intraocular. Además, existen más de cien variantes de esta enfermedad, entre las que destacan el glaucoma de ángulo abierto y el de ángulo cerrado.
En México, el tipo más común es el glaucoma primario de ángulo abierto, el cual afecta con mayor frecuencia a personas mayores de 40 años. Entre los factores de riesgo destacan los antecedentes familiares, la edad avanzada, padecimientos como la diabetes y el origen latino o afrodescendiente.
La especialista subrayó que la mejor forma de prevenir complicaciones es mediante revisiones médicas periódicas que incluyan medición de la presión intraocular y evaluación del nervio óptico. En caso de detectar alguna alteración, se pueden solicitar estudios complementarios para confirmar el diagnóstico.
Finalmente, el IMSS informó que existen diversas opciones de tratamiento para controlar la enfermedad, como medicamentos en gotas, terapias con láser y procedimientos quirúrgicos. Con una atención adecuada y seguimiento médico constante, es posible preservar la visión y mantener una buena calidad de vida.