En San Luis Potosí cada vez más mujeres están tomando herramientas —literalmente— para construir nuevas oportunidades de vida. A través del Instituto de Capacitación para el Trabajo (ICAT), se han abierto cursos que históricamente eran ocupados por hombres, como mecánica, plomería, electricidad, mixología y primeros auxilios, una apuesta que busca derribar estereotipos y ampliar el horizonte laboral de la población femenina.
Aunque la oferta tradicional continúa con talleres como repostería, cocina, globoflexia, atención al cliente, gelish o aplicación de pestañas, este año se impulsó la categoría de “oficios no tradicionales para mujeres”. La intención es clara: demostrar que las habilidades no tienen género y que las potosinas pueden desarrollarse en cualquier área si cuentan con las herramientas y la capacitación adecuada.
Como parte de esta estrategia, en febrero de 2026 el ICAT puso en marcha una prueba piloto dirigida a sectores específicos de la población femenina, entre ellos jefas de familia, adultas mayores, mujeres embarazadas y mujeres con discapacidad. El programa contempla becas mensuales que les permitan capacitarse sin descuidar su economía familiar, con la meta de que puedan emprender un negocio propio y generar ingresos.
Las cifras ya reflejan este cambio. Durante el primer bimestre del año, el 64.18 por ciento de las personas inscritas en los cursos del instituto fueron mujeres, frente al 35.82 por ciento de hombres. El aumento en la participación femenina no solo evidencia el interés por aprender nuevos oficios, sino también un proceso social en el que cada vez más potosinas buscan independencia económica y un lugar propio en espacios que antes les eran ajenos.