El Gobierno del Estado de San Luis Potosí, a través de la Secretaría de Cultura, participará en la organización y supervisión de la Procesión del Silencio 2026, considerada una de las manifestaciones religiosas y culturales más representativas de la entidad durante las celebraciones de Semana Santa.
El titular de la dependencia, Mario García Valdez, informó que la intervención del gobierno estatal se basa en el decreto que reconoce a esta procesión como patrimonio cultural del estado, lo que implica la responsabilidad de contribuir a su preservación y garantizar que se realice bajo condiciones adecuadas de organización y resguardo del patrimonio histórico.
De acuerdo con el funcionario, los preparativos para la edición 2026 avanzan conforme a lo previsto, y será en los próximos días cuando se presenten oficialmente los detalles del evento mediante una rueda de prensa programada para el viernes. En ese encuentro se darán a conocer aspectos relacionados con la logística, participación de cofradías y actividades relacionadas con esta tradición.
García Valdez explicó que uno de los principios fundamentales de la procesión es mantener el respeto al orden tradicional de participación de las cofradías, por lo que todas las agrupaciones tendrán la misma relevancia dentro del recorrido, preservando así el sentido histórico y religioso que caracteriza a esta celebración.
El apoyo del gobierno estatal, señaló, no se centra únicamente en recursos financieros, sino principalmente en brindar facilidades logísticas que permitan el desarrollo adecuado de la actividad. Entre estas acciones se encuentra la disposición de espacios culturales donde los integrantes de las cofradías pueden reunirse, ensayar y prepararse antes de su participación.
Entre los recintos que se utilizan para este propósito destaca el Museo del Virreinato, donde los participantes pueden realizar ensayos, cambiarse de vestimenta y organizar los preparativos previos al recorrido por las calles del Centro Histórico de la capital potosina.
Asimismo, el funcionario indicó que el gobierno estatal cubre los gastos relacionados con la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cuyos especialistas acuden a la ciudad para vigilar el manejo, traslado y resguardo de imágenes religiosas consideradas patrimonio histórico.
Estos especialistas participan como comisarios durante los días previos y durante la procesión para supervisar piezas de gran valor cultural, entre ellas la imagen del Templo del Carmen. Finalmente, el secretario destacó que las cofradías mantienen una organización autónoma y autosuficiente, mientras que la función de las autoridades es brindar acompañamiento y apoyo logístico para preservar esta importante tradición potosina.