Con la llegada de la temporada primaveral, especialistas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí anticipan un incremento en la presencia del gusano barrenador en distintas zonas del estado, debido a las condiciones climáticas que favorecen la proliferación del insecto. El aumento de temperaturas y la humedad propia de esta época aceleran su ciclo biológico, lo que eleva el riesgo de afectaciones, principalmente en el sector pecuario.
El director de la Facultad de Agronomía, Heriberto Méndez Cortés, explicó que durante el invierno se registró una disminución en los casos; sin embargo, el panorama cambia con el calor, ya que el desarrollo del insecto se vuelve más rápido. Esta situación incrementa las probabilidades de infestación en animales, especialmente en ganado bovino, ovino y caprino, donde las larvas pueden provocar lesiones que comprometen la salud y productividad de los ejemplares.
El especialista señaló que, aunque la plaga impacta principalmente a los animales, también existe riesgo para las personas, por lo que es fundamental mantener medidas de vigilancia. Añadió que, si no se atiende oportunamente, el problema podría escalar y generar afectaciones más amplias, como ha ocurrido en entidades del sur del país. No obstante, subrayó que en San Luis Potosí aún se está a tiempo de contener la propagación mediante acciones preventivas y atención inmediata de los casos detectados.
Asimismo, Méndez Cortés destacó la importancia de fortalecer los controles sanitarios en la movilización de ganado, especialmente aquel que proviene de regiones donde la plaga tiene mayor presencia. Recomendó revisar de manera constante a los animales, atender cualquier herida y reportar posibles infestaciones a las autoridades correspondientes. Estas medidas, dijo, permitirán reducir riesgos y proteger la actividad ganadera, que representa una parte relevante de la economía rural del estado.