Cada 30 de marzo se pone sobre la mesa una realidad que suele malinterpretarse: el trastorno bipolar no es una simple variación emocional, sino una condición de salud mental que altera de forma profunda la vida de quienes la padecen. En San Luis Potosí, especialistas en psiquiatría insisten en la importancia de reconocer sus síntomas y atenderlos de manera oportuna.
Lejos de los estigmas, este padecimiento se manifiesta a través de episodios bien definidos. Por un lado, la depresión puede sumergir a la persona en tristeza persistente, fatiga, insomnio o pérdida de interés en actividades cotidianas. Por otro, la manía o hipomanía eleva la energía a niveles que pueden derivar en impulsividad, decisiones riesgosas o una sensación desbordada de euforia.
A nivel global, se estima que entre el 1 y 2 por ciento de la población vive con este trastorno, generalmente con aparición en la adolescencia o adultez temprana. Sin tratamiento, el impacto puede ser significativo en ámbitos personales, laborales y sociales, lo que lo convierte en una de las condiciones mentales con mayor carga de discapacidad.
Sin embargo, el panorama no es definitivo. Con diagnóstico temprano y atención especializada, muchas personas logran mantener una vida funcional. En la entidad, existen servicios gratuitos de atención psicológica y psiquiátrica en centros especializados, lo que abre la posibilidad de transformar una condición compleja en un proceso manejable, siempre que se rompa el silencio y se busque ayuda.