Por Redacción Contra Réplica

Rescatan a 31 secuestrados tras ataques a iglesias en Nigeria

La violencia durante celebraciones religiosas deja muertos y reaviva crisis de seguridad en el país

La violencia volvió a irrumpir en Nigeria en uno de sus momentos más simbólicos. Durante celebraciones de Pascua, hombres armados atacaron dos iglesias en el estado de Kaduna y secuestraron a decenas de personas, en un episodio que refleja la fragilidad de la seguridad incluso en espacios religiosos.

Horas después del ataque, el Ejército logró rescatar a 31 personas que habían sido privadas de la libertad. La presión de las fuerzas armadas obligó a los agresores a abandonar a los rehenes, algunos de ellos heridos, mientras continuaban los enfrentamientos en la zona. Sin embargo, la intervención no evitó la tragedia: al menos cinco civiles murieron durante los hechos.

El ataque ocurrió en la comunidad de Ariko, donde los fieles se encontraban reunidos en servicios religiosos. Este tipo de agresiones no es aislado. En regiones del centro y norte de Nigeria, grupos armados —conocidos localmente como “bandidos”— han convertido el secuestro en una práctica recurrente, afectando tanto a comunidades rurales como a espacios públicos y religiosos.

Más allá del rescate, el episodio vuelve a poner sobre la mesa una crisis estructural: la incapacidad del Estado para contener la violencia en amplias zonas del país. Mientras las autoridades aseguran que continuarán las operaciones para capturar a los responsables, la población sigue enfrentando un entorno donde la fe, la vida cotidiana y la seguridad conviven bajo constante amenaza.