Las calles de Villa de Pozos comienzan a despejarse de un problema silencioso que crecía entre colonias: los vehículos abandonados. Como parte de una estrategia para recuperar espacios públicos y mejorar la movilidad, la Dirección de Vialidad y Movilidad ha reforzado sus recorridos de supervisión en distintos puntos del municipio.
El resultado ya es visible. De acuerdo con autoridades municipales, 280 unidades en estado de abandono han sido retiradas, lo que no solo ha liberado vialidades, sino que también ha reducido puntos considerados de riesgo para la seguridad y el entorno urbano. Detrás de cada auto removido hay una intervención que busca devolver orden a zonas saturadas.
Sin embargo, el proceso no ha concluido. Actualmente, al menos 120 propietarios se encuentran en etapa de notificación, con la oportunidad de regularizar la situación de sus vehículos antes de enfrentar sanciones o el retiro definitivo de las unidades. Este seguimiento forma parte del protocolo para asegurar que las acciones se realicen conforme a la normativa vigente.
Más allá de los números, la medida apunta a un cambio en la dinámica urbana. Autoridades insisten en que el abandono de vehículos no solo afecta la imagen de la ciudad, sino que puede convertirse en un foco de inseguridad y contaminación. El llamado es claro: respetar el espacio público también es una forma de cuidar la comunidad.