Por Kenia Hernández

Guías podotáctiles en el Centro Histórico están descuidadas

Con el apoyo de dos símbolos -círculos y líneas-, es posible a través de la planta de los pies o con el bastón blanco, advertir los peligros o guiar el camino de una persona con baja visión.

En el corazón del Centro Histórico de San Luis Potosí, las plazas públicas, sus jardines y negocios aledaños son puntos de encuentro diarios para muchos usuarios. Sin embargo, no todas las personas pueden acceder y transitar por las calles con la misma facilidad, sobre todo aquellas con alguna discapacidad como la debilidad visual.

A penas dos años después de que el ayuntamiento capitalino colocó guías podotáctiles en el pasaje de Zaragoza y los andadores de la Plaza de Armas, estas ya se encuentran en malas condiciones: safadas y desgastadas.

La señalética podotáctil es un sistema de relieves con el que las personas con debilidad visual pueden moverse de forma segura y autónoma por la ciudad.

Con el apoyo de dos símbolos -círculos y líneas-, es posible a través de la planta de los pies o con el bastón blanco, advertir los peligros o guiar el camino de una persona con baja visión.
 
Sin embargo, diferentes obstáculos han interrumpido la fluidez del tránsito de personas con discapacidad, quienes también tienen derecho a disfrutar del espacio público.

Entre estos, la falta visible de mantenimiento y la poca cultura de respeto, así como la obstrucción recurrente de estas líneas con negocios ambulantes, exponen a débiles visuales a peligros constantes como alcantarillas abiertas, adoquines sueltos o simplemente, tropiezos con otros transeúntes u objetos. 

En San Luis Potosí, la baja visión y la ceguera son una de las principales discapacidades. De acuerdo con el INEGI, en 2020, se contabilizó que existen 60 mil 739 personas con este tipo de condición y de las cuales, el 26.57% están concentradas en la capital.

Ante esa magnitud poblacional, resulta mucho más apremiante que el diseño de la ciudad sea funcional e inclusivo y no solo decorativo.

Por último, el Instituto para Ciegos y Débiles Visuales (IPACIDEVI) con sede en esta ciudad, resalta en su portal web que existen muchas formas de apoyar a la comunidad débil visual para alcanzar su autonomía. Comenzando con acciones como evitar la obstrucción de instalaciones y espacios para su desplazamiento óptimo. "Pero sobre todo, hacernos conscientes que en la sociedad en la que habitamos podemos ser los ojos de los que no pueden ver".