Por Redacción Contra Réplica

Calor extremo eleva riesgos para la piel y la vista

Especialistas advierten que la exposición al sol sin protección puede dejar secuelas graves a corto y largo plazo

El calor no solo incomoda: también deja huella. Con el aumento de las temperaturas y el inicio de la temporada vacacional, especialistas en salud encendieron las alertas por los riesgos que implica la exposición prolongada al sol, una práctica común que puede derivar desde quemaduras hasta enfermedades más complejas como cáncer de piel.

Desde el Hospital Juárez de México, la dermatóloga Miriam Puebla Miranda advierte que las horas entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde concentran la mayor radiación solar, justo cuando muchas personas realizan actividades al aire libre. En ese lapso, la piel no solo se quema: también puede sufrir ampollas, deshidratación e incluso alteraciones internas por la pérdida de líquidos, afectando órganos como el riñón.

El impacto no es únicamente inmediato. La exposición constante al sol acelera el envejecimiento de la piel, genera manchas, arrugas y puede desencadenar lesiones que, con el tiempo, evolucionan a distintos tipos de cáncer. Tan solo en este hospital, se registran decenas de consultas mensuales relacionadas con padecimientos como melanoma o carcinomas, reflejo de un problema que crece silenciosamente.

Frente a este escenario, las recomendaciones apuntan a una protección más consciente: ropa que cubra la piel, lentes con filtro solar, bloqueadores de alta protección y evitar la exposición directa en las horas más intensas. Más que una sugerencia estacional, se trata de una práctica de prevención que, en un país de sol constante, puede marcar la diferencia entre el descuido cotidiano y un daño irreversible.