La conductora Pati Chapoy ofreció una disculpa pública a nombre de TV Azteca tras la controversia generada por la inclusión del luchador Alberto “El Patrón” Rodríguez en el reality show La Granja VIP. La polémica surgió después de que el exdeportista fuera detenido por un presunto caso de violencia de género contra su esposa.
Durante una emisión del programa Ventaneando, Chapoy lamentó la situación y reconoció que la presencia del participante generó incomodidad entre la audiencia. La conductora aclaró que el pronunciamiento se realizó de manera institucional, con el objetivo de responder a las inquietudes del público, y no como una disculpa personal de quien autorizó la contratación del luchador.
El exluchador fue arrestado en San Luis Potosí tras un reporte de presunta agresión, hecho que provocó cuestionamientos sobre los criterios de selección del reality. La situación generó reacciones inmediatas tanto en redes sociales como en medios de comunicación, donde usuarios señalaron la necesidad de revisar los filtros aplicados a los participantes en programas de entretenimiento.
En medio de la controversia, la conductora Linet Puente también fue objeto de críticas. A través de redes sociales, denunció haber recibido mensajes ofensivos y amenazas debido a su relación laboral con el luchador y a que, durante la transmisión del reality, mostró simpatía hacia él. Este contexto intensificó el debate sobre la responsabilidad de las producciones televisivas y el impacto mediático de las figuras públicas involucradas en polémicas.
El caso ha abierto una discusión más amplia sobre la inclusión de personalidades señaladas por conductas violentas en programas de entretenimiento. Especialistas y usuarios han destacado la importancia de reforzar los criterios de selección para evitar situaciones que puedan afectar la credibilidad de los contenidos.
Mientras continúan las reacciones del público, la televisora no ha anunciado cambios adicionales en la programación. Sin embargo, el episodio ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar procesos internos y reforzar políticas que prioricen la responsabilidad social dentro de la industria televisiva.