Los Servicios de Salud de San Luis Potosí, a través de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), reforzaron las acciones informativas para prevenir fraudes relacionados con inspecciones sanitarias. La dependencia señaló que las visitas de verificación se realizan exclusivamente por personal debidamente identificado y que en ningún caso se solicitan pagos en efectivo durante estas revisiones.
La autoridad sanitaria explicó que esta medida responde a reportes ciudadanos sobre supuestos verificadores que se presentan en establecimientos para exigir dinero a cambio de evitar sanciones. Ante ello, se aclaró que en el estado la instancia responsable de las inspecciones es la Coepris, y no la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, por lo que cualquier visita debe ser realizada por personal estatal con uniforme institucional.
Durante las verificaciones, el personal autorizado porta chaleco oficial y gafete con código QR, el cual permite validar su identidad, vigencia, cargo y área de adscripción. Además, las visitas se llevan a cabo conforme a un programa de trabajo previamente establecido y sin previo aviso, con el fin de garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias.
La dependencia enfatizó que ni en ventanilla ni durante las inspecciones se reciben pagos en efectivo. Cualquier trámite que implique derechos o servicios debe realizarse únicamente mediante la plataforma DIGIPRIS o a través del Centro Integral de Servicios, utilizando formatos oficiales que se pagan directamente en la Secretaría de Finanzas. Este procedimiento busca asegurar la transparencia y evitar irregularidades.
Asimismo, se exhortó a comerciantes y ciudadanía a mantenerse atentos y reportar cualquier intento de fraude. En caso de detectar anomalías, las personas pueden presentar denuncias a través del correo electrónico oficial, líneas telefónicas de la dependencia o acudiendo a sus oficinas.
Con estas acciones, las autoridades estatales buscan prevenir prácticas fraudulentas y fortalecer la confianza en los procesos de verificación sanitaria, además de garantizar que las inspecciones se desarrollen con apego a la legalidad y sin afectar a los establecimientos.