Una columna de humo negro volvió a elevarse desde la refinería Olmeca, en Dos Bocas, encendiendo no solo las alarmas internas, sino también la preocupación de quienes viven en los alrededores. El incendio, registrado la tarde del jueves en un almacén de coque, fue controlado sin reporte de personas lesionadas, según informó Petróleos Mexicanos.
La reacción fue inmediata en el entorno digital. Habitantes de la zona documentaron el siniestro con videos que rápidamente circularon, evidenciando la magnitud de las llamas. Mientras tanto, la información oficial se mantuvo limitada, con Protección Civil estatal replicando el comunicado de la empresa y sin un posicionamiento adicional por parte de autoridades locales.
El episodio ocurre en un momento sensible. Apenas semanas atrás, otro incendio en el mismo complejo dejó un saldo de cinco personas fallecidas, lo que intensificó las miradas sobre las condiciones operativas de la instalación. En aquel caso, el origen se vinculó al desbordamiento de aguas aceitosas tras lluvias intensas.
Más allá del control del fuego, el incidente vuelve a colocar sobre la mesa la discusión sobre la seguridad industrial en uno de los proyectos energéticos más relevantes del país. Para la comunidad cercana, cada columna de humo no solo es una señal de emergencia, sino un recordatorio de los riesgos que acompañan a la operación cotidiana de la refinería.