Con modificaciones, el Pleno del Congreso del Estado aprobó reforma que adiciona la Ley de los Derechos de Niñas, Niños, y Adolescentes del Estado de San Luis Potosí, presentada por la Diputada Roxanna Hernández Ramírez con la que ahora queda plasmado con mayor claridad el concepto de violencia contra infancias y adolescencias.
En el Dictamen presentado por la Comisión Legislativa de Niñas, Niños, Adolescentes, Juventud y Deporte, y que fue aprobado por el Pleno de las y los diputados locales, quedaron reformadas las fracciones 30 y 31 y se adiciona la Fracción XXXII al artículo Sexto de la citada Ley, donde queda especificado que “Violencia contra niñas, niños y adolescentes: Toda acción omisión, abuso, trato negligente o cualquier forma de abandono, de maltrato que cause daño, afectación, sufrimiento o ponga en riesgo la vida, la dignidad, la libertad, la integridad física, psicológica, emocional, sexual, y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes”.
Se indica que incluir la definición de violencia contra las niñas, niños y adolescentes, es importante, pues coadyuvará a evitar toda forma de maltrato físico, sexual, psicológico, abandono, explotación o negligencia dirigida hacia este sector.
Esta reforma busca establecer que la violencia tiene consecuencias graves para la salud y el bienestar de las niñas, niños y adolescentes, en algunos casos puede dar como resultado su muerte.
Además, la violencia también se ha relacionado con una serie de problemas de salud física, sexual, reproductiva y mental, incluido el deterioro del desarrollo social, emocional y cognitivo, lesiones y problemas de salud a lo largo de sus vidas, así como la adopción de conductas de alto riesgo como fumar, abuso de alcohol, drogas y sexo sin protección.
Los tipos de violencia incluyen el maltrato infantil por parte de adultos en un puesto de responsabilidad, las peleas físicas entre padres, la violencia sexual y la violencia en el noviazgo, así como el asalto asociado con la violencia entre pandillas.
Este tipo de violencia contra las niñas, niños y adolescentes puede ocurrir en el hogar y en la comunidad, pudiendo ser perpetrada por cuidadores, compañeros o extraños.