El actor George Clooney y el presidente Donald Trump protagonizaron un nuevo intercambio de ataques tras una polémica declaración del mandatario sobre Irán, lo que desató críticas y respuestas desde la Casa Blanca.
El conflicto se originó luego de que Clooney calificara como un “crimen de guerra” una amenaza atribuida a Trump, en la que advertía que “toda una civilización” podría desaparecer si no se cumplían sus condiciones en el conflicto con Irán. El actor realizó estas declaraciones durante un evento con estudiantes en Italia, donde insistió en que ese tipo de discurso rebasa los límites de la decencia y podría encuadrarse en violaciones al derecho internacional.
Tras las críticas, la respuesta desde el entorno presidencial no se hizo esperar. El director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, desestimó los señalamientos del actor y lanzó burlas hacia su carrera cinematográfica, minimizando su postura política.
Lejos de retractarse, Clooney reafirmó sus declaraciones y defendió la necesidad de mantener un debate serio frente a temas internacionales, señalando que las diferencias políticas no deben justificar amenazas de tal magnitud.
Este nuevo episodio se suma a una larga historia de enfrentamientos entre ambas figuras, marcada por críticas mutuas, descalificaciones públicas y posturas opuestas en temas políticos, lo que refleja la creciente tensión entre el ámbito del espectáculo y la esfera política en Estados Unidos.