La Organización Mundial de la Salud informó que el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo ha dejado al menos 177 personas fallecidas, mientras continúan aumentando los casos confirmados y sospechosos.
El organismo internacional señaló que hospitales y centros médicos enfrentan una fuerte presión debido al incremento de pacientes, principalmente en las zonas más afectadas del país africano.
Equipos sanitarios mantienen labores de rastreo, aislamiento y vacunación para intentar contener la propagación del virus, considerado una de las enfermedades más letales detectadas en África.
La OMS también alertó sobre dificultades relacionadas con acceso a comunidades, capacidad hospitalaria y vigilancia epidemiológica, factores que complican las tareas de control del brote.
El ébola provoca fiebre hemorrágica severa y tiene altas tasas de mortalidad, por lo que organismos internacionales mantienen seguimiento permanente ante el riesgo de expansión regional.