El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) destinó más de 113 mil millones de pesos durante 2025 para la atención de enfermedades crónicas, una inversión orientada a garantizar el tratamiento, seguimiento y atención médica de millones de derechohabientes que viven con padecimientos de larga duración en el país.
Los recursos fueron dirigidos principalmente al manejo de enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, insuficiencia renal crónica y distintos tipos de cáncer, condiciones que demandan consultas continuas, suministro de medicamentos, estudios clínicos y atención especializada. Estas patologías representan una de las principales cargas para el sistema de salud debido a su alta prevalencia y a los cuidados permanentes que requieren.
Además del tratamiento, el IMSS fortaleció sus programas de prevención y detección oportuna desde el primer nivel de atención, con el propósito de identificar factores de riesgo, evitar complicaciones y promover un mejor control de las enfermedades crónicas. La estrategia busca reducir hospitalizaciones y mejorar la calidad de vida de las personas atendidas.
Durante el mismo periodo, el instituto reportó un incremento en la prestación de servicios médicos, con un mayor número de consultas de medicina familiar, atención especializada y procedimientos quirúrgicos. Estas acciones forman parte de la estrategia para ampliar la capacidad de respuesta del IMSS y atender la creciente demanda de servicios de salud en beneficio de la población derechohabiente.