Por Kenia Hernández

Reinciden los abusos de autoridad en policías municipales del Altiplano, denuncia Gobernador 

Tras la agresión de un párroco en Villa de la Paz, Gallardo Cardona afirmó que continuarán con las inspecciones en las corporaciones municipales, a pesar de las renuncias de sus alcaldes.

Las corporaciones de policías en el Altiplano potosino continúan como principales reincidentes en irregularidades, denunció el gobernador, Ricardo Gallardo Cardona frente al reciente caso de un párroco que fue agredido por elementos municipales en Villa de la Paz.

Habitantes de la localidad La Boca, evidenciaron un presunto abuso de autoridad durante el domingo, 12 de julio, por parte de cuatro oficiales quienes, supuestamente, golpearon y rociaron gas lacrimógeno a un civil durante una inspección a un automóvil particular. 

La persona violentada respondió al nombre de Israel N, Padre de la parroquia Nuestra Señora de Villa de La Paz, quien acudía a misa junto con otros tres compañeros.

Frente a esta conducta, el jefe del ejecutivo estatal reprobó lo sucedido e insistió en que algunos ayuntamientos como el de Matehuala y Villa de la Paz resultan continuamente deficientes en las evaluaciones a sus agentes de seguridad.

"Cada vez que se revisa la policía municipal de Matehuala se vienen detenidos por temas de drogas... No tienen preparación de ningún tipo, cualquier policía se contrata y no se les da preparación", señaló. En ese sentido resaltó la falta de sensibilidad en materia de Derechos Humanos.

A comparación, puntualizó que otras corporaciones en la capital, Soledad de Graciano Sánchez, Villa de Pozos Ciudad Valles y Rioverde, -dijo- son muy profesionales.

A pesar de la renuencia de las alcaldías, Gallardo Cardona insistió en que el gobierno estatal continuará con la aplicación de revisiones como los exámenes de control y confianza para garantizar un servicio eficiencia y confiable de seguridad.
 
Por su parte, el vocero de la Diócesis de Matehuala informó que las víctimas aseguraron que presentarán una denuncia por el atraco ante la fiscalía general del Estado (FGE). Así como habitantes del municipio señalaron que continuamente ocurren arbitrariedades en la zona.
 
La comunidad exigió claridad sobre los hechos mientras que la autoridad eclesiástica exhortó a la población a no tomar la justicia en sus propias manos.