Por Redacción Contra Réplica

Ismael "El Mayo" Zambada recibe cadena perpetua en Estados Unidos por narcotráfico

Un tribunal federal de Nueva York sentenció de por vida al cofundador del Cártel de Sinaloa, quien además deberá enfrentar el decomiso de miles de millones de dólares vinculados a sus operaciones criminales.

Ismael "El Mayo" Zambada fue condenado a cadena perpetua por un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, tras declararse culpable de delitos relacionados con narcotráfico, delincuencia organizada y tráfico internacional de drogas. Con la resolución, la justicia estadounidense pone fin a uno de los procesos más relevantes contra un histórico líder del Cártel de Sinaloa.

El juez Brian Cogan formalizó la sentencia luego de que Zambada alcanzara un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía, mecanismo que le permitió evitar un juicio y la posibilidad de recibir la pena de muerte. Como parte del fallo, las autoridades ordenaron el decomiso de 15 mil millones de dólares, cifra que corresponde a las presuntas ganancias obtenidas por la organización criminal a lo largo de varios años.

Durante la audiencia, la defensa solicitó que el narcotraficante, de 76 años, sea internado en un centro penitenciario con atención médica especializada debido a su estado de salud. Sin embargo, la fiscalía sostuvo que aún conserva capacidad de influencia sobre integrantes del Cártel de Sinaloa, argumento que respaldó la imposición de la pena máxima.

Antes de conocer la sentencia, Zambada dirigió un mensaje al tribunal en el que reconoció su responsabilidad por los delitos cometidos y expresó arrepentimiento por la violencia asociada al crimen organizado. Su captura, ocurrida en julio de 2024 tras arribar a territorio estadounidense junto con Joaquín Guzmán López, abrió un proceso judicial que culminó con esta condena y aceleró una reconfiguración interna dentro del Cártel de Sinaloa, marcada por disputas entre sus principales facciones.

La sentencia representa uno de los fallos más significativos emitidos por la justicia de Estados Unidos contra un dirigente histórico del narcotráfico mexicano y cierra un capítulo clave en la persecución internacional de las estructuras del crimen organizado.