La construcción de la nueva autopista San Luis–Matehuala mantiene avances en distintos puntos de su recorrido, como parte de un proyecto de infraestructura que busca ampliar las opciones de movilidad hacia el norte del país y disminuir la presión vehicular sobre la carretera federal 57.
El gobernador Ricardo Gallardo Cardona informó que actualmente se desarrollan trabajos de montaje de trabes en los entronques de Peyote y Villa de Arista, dos de los puntos considerados dentro de esta nueva conexión carretera.
De acuerdo con el mandatario estatal, los tres entronques contemplados en el proyecto, incluido el correspondiente a Matehuala, tienen previsto concluirse durante noviembre, lo que permitirá continuar con las siguientes etapas de la obra.
La nueva autopista tendrá una extensión aproximada de 118 kilómetros y contará con cuatro carriles, bajo características tipo A4. La vialidad será de cuota y está planteada para ofrecer una alternativa de circulación a quienes actualmente utilizan la carretera federal 57 para desplazarse entre San Luis Potosí y la región norte del país.
Gallardo Cardona señaló que este proyecto responde a una necesidad de conectividad que, según afirmó, permaneció pendiente durante más de 30 años. Su puesta en operación permitirá generar una ruta adicional para automovilistas, transporte de carga y usuarios que realizan recorridos frecuentes hacia Matehuala.
Entre los principales beneficios esperados se encuentra la reducción de los tiempos de traslado y una mayor fluidez en el tránsito, particularmente en una zona donde el crecimiento industrial, comercial y poblacional ha incrementado la demanda de infraestructura carretera.
La nueva vía también tendrá relevancia para el transporte de mercancías, al facilitar el movimiento de productos entre San Luis Potosí, el Altiplano y otras entidades del norte. Esto podría favorecer las actividades de empresas, comercios y sectores productivos que dependen de una conexión carretera eficiente.
El proyecto es desarrollado mediante coordinación con la iniciativa privada y forma parte de las acciones orientadas a fortalecer la infraestructura logística del estado.
La administración estatal sostiene que la nueva autopista contribuirá a ampliar la capacidad carretera de San Luis Potosí, mejorar la conectividad regional y generar condiciones más favorables para el intercambio comercial y la llegada de nuevas inversiones.
Con sus 118 kilómetros y cuatro carriles, la vía se perfila como una de las principales obras de conectividad hacia el norte de la entidad.