La violencia familiar continúa representando el principal problema delictivo dentro de la categoría de delitos contra la familia en San Luis Potosí. Entre enero y mayo de 2026 se contabilizaron 4 mil 096 carpetas de investigación por este ilícito, de acuerdo con estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
En ese mismo periodo, las autoridades registraron un total de 4 mil 408 delitos contra la familia en la entidad, por lo que los casos de violencia familiar representaron aproximadamente 93 por ciento de los expedientes iniciados dentro de este rubro.
La capital potosina concentra la mayor cantidad de investigaciones, situación que, de acuerdo con autoridades estatales, también está relacionada con el tamaño de su población. Sin embargo, los registros muestran que el fenómeno continúa representando un desafío para las instituciones encargadas de prevenir y atender las agresiones dentro de los hogares.
Durante mayo se iniciaron 420 carpetas por violencia familiar en la capital, mientras que en el mismo mes de 2025 se contabilizaron 401. La comparación representa un crecimiento de 4.74 por ciento en el número de investigaciones.
Entre las manifestaciones identificadas por las autoridades destaca la violencia psicológica, que continúa afectando principalmente a mujeres y otros integrantes de los núcleos familiares.
Aunque la capital concentra la mayor cantidad de casos, el comportamiento del delito no es igual en todos los municipios. Información proporcionada por la Secretaría de las Mujeres e Igualdad Sustantiva señala que localidades como Soledad de Graciano Sánchez, Matehuala, Tamuín y Tamazunchale han registrado disminuciones.
Los datos también muestran variaciones a lo largo del año. Durante los primeros cuatro meses de 2026 se acumularon 3 mil 154 carpetas por violencia familiar, cifra inferior a las 3 mil 567 registradas en el mismo periodo del año anterior. No obstante, los expedientes aumentaron de manera progresiva entre enero y abril, al pasar de 706 a 855 casos.
Autoridades estatales reconocen que las estadísticas oficiales no necesariamente reflejan la totalidad del problema, debido a que existen situaciones de violencia que no llegan a denunciarse formalmente.
Por ello, la prevención, detección y atención oportuna continúan como tareas prioritarias para reducir las agresiones dentro de los hogares y brindar acompañamiento a las personas afectadas.