Rosalía hizo vibrar el Palacio de los Deportes con una presentación del LUX Tour en la que dejó atrás el formato tradicional de concierto para construir un espectáculo marcado por contrastes, cambios de ritmo y una fuerte propuesta visual. La artista tiene contempladas cinco fechas en Ciudad de México, una de las escalas principales de su gira.
El repertorio recorrió distintas etapas de su carrera y permitió enlazar canciones de LUX con algunos de los temas más reconocidos de Motomami. La apertura, acompañada por arreglos orquestales, estableció desde el comienzo una atmósfera solemne que posteriormente dio paso a una presentación mucho más enérgica.
Entre los primeros temas interpretados estuvieron “Sexo, violencia y llantas”, “Reliquia”, “Porcelana”, “Divinize” y “Mio Cristo piange diamanti”. El espectáculo tomó otro rumbo con “Berghain” y posteriormente elevó su intensidad con canciones como “SAOKO”, “La Fama” y “La Combi Versace”, que provocaron una respuesta multitudinaria.
Uno de los segmentos centrales fue el confesionario, una parte del espectáculo dedicada a temas personales y emocionales. La cantante Mon Laferte apareció como invitada para compartir con Rosalía una conversación sobre el amor, el deseo y la libertad, antes de participar en una nueva interpretación de “La Perla”.
La recta final volvió a apostar por la energía con “BIZCOCHITO” y “DESPECHÁ”, mientras que “Focu ’ranni” llevó la presentación hacia uno de sus momentos más intensos. El cierre llegó con “Magnolias”, en una atmósfera más contenida que contrastó con la euforia de los minutos anteriores.
Con el LUX Tour, Rosalía reafirma una propuesta artística que combina diferentes lenguajes escénicos y musicales. Su paso por la capital mexicana coloca nuevamente a la ciudad como uno de los escenarios relevantes dentro de su recorrido internacional.