Por Redacción Contra Réplica

San Ciro de Acosta fortalece saneamiento con rehabilitación de planta de aguas residuales

La recuperación de infraestructura hidráulica busca mejorar el tratamiento de aguas residuales y reducir riesgos para la salud y el medio ambiente en el municipio.

La infraestructura para el tratamiento de aguas residuales en San Ciro de Acosta avanza en su proceso de recuperación con la rehabilitación de la planta ubicada en la cabecera municipal, como parte de las acciones para mejorar los servicios de saneamiento en San Luis Potosí.

La Comisión Estatal del Agua (CEA) supervisó los trabajos realizados en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), intervención que contó con recursos municipales y federales. El objetivo es recuperar la capacidad operativa de estas instalaciones y contribuir a un manejo adecuado de las aguas generadas por la población.

Durante una visita de supervisión, el titular de la CEA, Pascual Martínez Sánchez, destacó la importancia de conservar en condiciones funcionales la infraestructura hidráulica, debido a su impacto directo en la prevención de riesgos sanitarios y en la protección de los recursos naturales.

La revisión se realizó junto con el responsable del organismo operador de agua de San Ciro de Acosta, Luis Diego López Vázquez, en el marco de la coordinación que mantienen autoridades estatales y municipales para atender las necesidades relacionadas con agua potable y saneamiento.

La estrategia forma parte de un esfuerzo más amplio para recuperar plantas de tratamiento que actualmente permanecen fuera de servicio. En el estado existen 111 plantas de tratamiento de aguas residuales, pero únicamente 41 se encuentran actualmente en operación.

Ante este escenario, la CEA trabaja con los municipios y organismos operadores de las cuatro regiones de San Luis Potosí para identificar infraestructura que pueda ser rehabilitada y reincorporada al servicio.

La recuperación de estas plantas representa una medida relevante para mejorar el manejo de las aguas residuales, reducir impactos ambientales y fortalecer las condiciones sanitarias de las comunidades que dependen de estos sistemas.