En medio de la cuarta onda de calor en el año y con la llegada de los próximos frentes fríos, en San Luis Potosí aumentaron los riesgos de padecimientos como infecciones respiratorias agudas (IRA) y golpes de calor, que aparecieron reflejados en los datos del boletín epidemiológico nacional.
Según informó la Secretaría de Salud federal, en la semana 32, la entidad potosina registró 4 mil 373 casos de IRA en las cuatro zonas, y en lo que va del año, ya acumula más del 80% del número de afecciones totales del año pasado.
Sumado a lo anterior, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reveló que la temporada de lluvias se extenderá hasta mitades de noviembre, y con ello, la población queda expuesta a cambios bruscos de temperatura, los cuales podrían agravar el panorama de gripas debido a las bajas defensas.
De acuerdo con el director de la Escuela de Medicina de la Universidad Cuauhtémoc, Andreu Comas García, el panorama de las enfermedades infecciosas, sobre todo de las vías respiratorias, ha ido en aumento durante la última temporada debido a un rebrote de influenza en los primeros tres meses del año.
Así mismo, advirtió que la falta de corresponsabilidad en la sociedad sobre las medidas de sanidad puede aumentar el nivel de contagios en espacios públicos.
"No es que un cambio de clima me vaya a generar que yo me agripe. Gran parte de los virus viven en nuestro cuerpo. Cuando yo tengo un cambio brusco de temperatura, eso genera condiciones para que este virus crezca", explicó.
Entre las medidas que el especialista recomendó para evitar esparcir los malestares, el uso de cubre bocas, el lavado de manos y el aislamiento, fueron los prioritarios. Especialmente, al hacer referencia a grupos vulnerables como niños menores de cinco años, adultos mayores de 60 y personas con enfermedades crónicas.
"La Organización Mundial de la Salud dice que durante la pandemia de COVID-19, la humanidad falló en la pro socialidad, es decir, ayudar al tercero sin esperar nada a cambio", resaltó en referencia al auto cuidado y la procuración del entorno.
En cuanto a los tipos de padecimientos más comunes, el doctor señaló que son los rinovirus, un tipo de afección que presenta síntomas cambiantes e intermitentes. Es por esto que en el marco del arranque del ciclo escolar, hizo hincapié en no enviar a niños con indicios de catarro a la escuela.
Por otra parte, aunque los registros respecto a ondas de calor han ido a la baja en la entidad -a comparación con el 2024, el año más caluroso en décadas-, actualmente, la Huasteca potosina está bajo los efectos de una canícula intensa que elevó las temperaturas hacia cerca de los 45°C en algunos municipios, de acuerdo con información proporcionada por la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC).
Se trata de la cuarta onda de calor registrada en el 2026.
Mientras tanto, la Secretaría de Salud reportó que, desde enero, la estadística ya rebasó por mucho al ciclo anterior en cuanto a afecciones por efectos del calor y la luz, así como por deshidratación. En total, suman 85 casos en todo el año, contra 33 en el 2024.
La información también reveló que son los hombres quienes fueron más propensos a los golpes de calor, con 54 casos; que las mujeres, con 31.
Por el contrario, las mujeres fueron más vulnerables durante este ciclo frente algún tipo de influenza con 131 mil 918 contagios contabilizados, que los hombres con 100 mil 012.
Cabe recordar que, según la Estadística de Defunciones Registradas elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la influenza y la neumonía constituyeron la quinta causa de muertes femeninas en la entidad, y la cuarta a nivel nacional.
A propósito de ello, Comas García comentó finalmente que, no obstante, la tasa de mortalidad para ambos sexos prevalece hacia el lado masculino, ya que, por genética, los hombres están más vulnerables ante cualquier complicación de las vías respiratorias.
Ante este escenario, los especialistas insisten en que la prevención será clave durante las próximas semanas, particularmente ante la combinación de lluvias, altas temperaturas y el descenso gradual de las condiciones térmicas. Mantener una adecuada hidratación, evitar exposiciones prolongadas al sol, reforzar la higiene y atender oportunamente los síntomas respiratorios permitirá reducir el riesgo de complicaciones.
Con el avance de la temporada y la transición hacia temperaturas más bajas, las autoridades sanitarias mantienen el llamado a la población para no minimizar los primeros signos de enfermedad y evitar la automedicación.