Por Redacción Contra Réplica

UNAM abre una nueva oportunidad: quedan mil 459 lugares en 66 carreras

Los aspirantes que no fueron seleccionados en el primer proceso podrán competir por espacios disponibles en distintas licenciaturas mediante el concurso de segunda opción.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) mantiene disponibles mil 459 lugares en 66 licenciaturas para quienes no obtuvieron un sitio en el proceso de admisión inicial. Los espacios corresponden a carreras que no cubrieron completamente su oferta durante el concurso de ingreso mediante examen presencial.

De acuerdo con información de la Dirección General de Administración Escolar, la Universidad había contemplado 2 mil 24 lugares para esta segunda etapa. La diferencia corresponde a los espacios que sí fueron ocupados durante el proceso.

Entre las licenciaturas con mayor número de vacantes se encuentran Lengua y Literaturas Modernas, con 95 lugares; Instrumentista, con 58; Planificación para el Desarrollo Agropecuario, con 53; Contaduría, con 48, y Ciencias Ambientales, con 42.

La disponibilidad se debe a distintos factores. En algunas carreras la demanda fue menor a la oferta, mientras que en otras el número de aspirantes no permitió cubrir todos los espacios debido al criterio mínimo de 40 aciertos requerido para ser seleccionado.

Uno de los casos más notorios fue Desarrollo Comunitario para el Envejecimiento, en Tlaxcala, donde se ofrecieron 50 lugares y no hubo aspirantes que presentaran el examen de control.

En esta convocatoria podrán participar 16 mil 543 personas que realizaron el examen y no consiguieron un lugar en la primera selección. Cada aspirante tendrá la posibilidad de elegir hasta tres carreras entre aquellas que aún cuentan con espacios.

La asignación se determinará con base en los resultados obtenidos en el examen presencial. Esto significa que obtener un lugar dependerá tanto de los aciertos alcanzados como de la demanda que registre cada licenciatura durante esta segunda oportunidad.

El mecanismo permitirá a la UNAM aprovechar parte de su capacidad disponible y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa de ingreso a miles de aspirantes que quedaron fuera en el primer proceso de selección.