El Gobierno Municipal de Villa de Pozos reforzó durante septiembre las acciones para retirar de circulación los carretones utilizados en la recolección de residuos que todavía son jalados por caballos, burros u otros animales de carga.
La medida busca avanzar en la eliminación de esta práctica y atender las disposiciones establecidas en la Ley de Protección Animal del Estado y el Reglamento de Ecología, con el propósito de evitar que los animales sean utilizados en actividades que puedan afectar su bienestar.
Alejandro Leal Espinosa, director de Gestión Ambiental, informó que el pasado 31 de agosto terminó el plazo otorgado a 28 personas recolectoras que aún empleaban animales para realizar esta actividad. El periodo tenía como finalidad permitirles sustituir los carretones tradicionales por unidades motorizadas.
A partir de septiembre, personal municipal realiza labores de vigilancia para identificar los casos en los que continúe el uso de animales de carga. Cuando se detecten incumplimientos, se aplicarán los procedimientos administrativos correspondientes, de acuerdo con las disposiciones vigentes.
El funcionario señaló que el proceso también contempla alternativas para las personas dedicadas a la recolección, con el objetivo de facilitar el cambio hacia vehículos motorizados y evitar que la medida represente una dificultad adicional para quienes dependen de esta actividad.
Como parte de estas opciones, la Dirección de Gestión Ambiental mantiene una ventanilla del Sistema de Financiamiento para el Desarrollo del Estado (Sifide), donde las personas recolectoras pueden solicitar información y obtener los formatos necesarios para conocer las alternativas de financiamiento disponibles para adquirir vehículos.
La estrategia combina así acciones de vigilancia con mecanismos de orientación y apoyo para avanzar gradualmente en la sustitución de los animales utilizados en la recolección de residuos.
El Ayuntamiento señaló que continuará con actividades de supervisión y concientización para reducir el uso de equinos y burros en los carretones y promover el cumplimiento de las normas de protección animal.
Las autoridades municipales también reiteraron que el objetivo es avanzar hacia una actividad de recolección que no implique riesgos para los animales y que permita a las personas recolectoras contar con alternativas para mantener sus labores mediante unidades motorizadas.