Por Redacción Contra Réplica

Protestas en Francia reúnen hasta 800 mil personas; hay 64 detenidos en París

Las movilizaciones contra el costo de vida, los salarios y los recortes en educación derivaron en enfrentamientos con la policía en varias ciudades, mientras crece la presión sobre el gobierno de Emmanuel Macron.

Miles de personas se manifestaron este sábado en Francia para exigir mejores condiciones económicas, salarios y pensiones dignas, así como mayor inversión en la educación pública. Las protestas dejaron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y 64 detenciones en París, informó la Fiscalía de la capital.

La magnitud de las movilizaciones varió según las fuentes. Las autoridades calcularon una participación nacional de 410 mil personas, mientras que la Confederación General del Trabajo (CGT) estimó cerca de 800 mil. En París, la prefectura reportó 110 mil asistentes frente a los 250 mil contabilizados por el sindicato.

La policía utilizó gases lacrimógenos en ciudades como Lyon, Estrasburgo, Marsella y Clermont-Ferrand, mientras que en Nantes y Niza recurrió a cañones de agua. En la capital, el recorrido fue restringido y los agentes impidieron que parte de los manifestantes avanzara hacia la Plaza de la Nación.

Entre los 64 detenidos en París había seis menores de edad. Según la Fiscalía, los arrestos estuvieron relacionados principalmente con presunta portación de armas y sospechas de preparación de actos violentos o daños a la propiedad. El Ministerio del Interior había anunciado el despliegue de hasta 70 mil policías en el país.

Las movilizaciones comenzaron el mes anterior por la falta de personal en una escuela secundaria y posteriormente incorporaron demandas de estudiantes, trabajadores y sindicatos. Entre las exigencias estudiantiles figuran contratar más docentes, ampliar los espacios universitarios, aumentar las becas en 200 euros mensuales y congelar los alquileres de residencias públicas.

El encarecimiento de la vida también alimenta el descontento. Los manifestantes reclaman medidas ante el aumento de los precios, mejores oportunidades laborales y mayor protección para quienes reciben salarios y pensiones bajos.

Las protestas representan un nuevo desafío para Macron, cuyo gobierno enfrenta críticas por la situación económica, las condiciones educativas y la respuesta policial. Además, el movimiento de los chalecos amarillos convocó otra jornada de movilización para el 31 de octubre.