La jornada de huelga nacional en Francia provocó el cierre de la Torre Eiffel y afectaciones en dos de los museos más visitados de París: el Louvre y el Museo de Orsay, donde algunas salas quedaron fuera de servicio y se modificaron los horarios de atención.
La administración del emblemático monumento parisino confirmó que no recibiría visitantes durante todo el jueves 5 de noviembre. A quienes compraron entradas por internet se les pidió revisar sus correos electrónicos para conocer las indicaciones relacionadas con sus reservaciones.
En el Museo del Louvre, la suspensión de actividades alcanzó únicamente algunas salas, mientras que el Museo de Orsay anunció que finalizaría la jornada a las 18:00 horas locales. Además, informó que reembolsaría automáticamente las entradas con horario reservado para visitas posteriores a las 16:30 horas, adquiridas mediante su taquilla oficial.
La movilización fue convocada para expresar el descontento social por el aumento del costo de vida y las condiciones de los servicios públicos. Las autoridades estimaron una participación de entre 500 mil y 700 mil personas en distintas regiones del país.
El contexto de las protestas también encendió las alertas de seguridad, luego de los episodios violentos registrados el 17 de octubre, cuando se reportaron enfrentamientos con policías, daños a edificios públicos y actos vandálicos contra alrededor de tres mil establecimientos comerciales.
Ante el riesgo de nuevos disturbios, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el despliegue de aproximadamente 70 mil policías y elementos de la gendarmería en territorio francés, un operativo diseñado para contener posibles incidentes durante las manifestaciones.
Las afectaciones mantienen bajo presión la actividad turística y cultural de París, especialmente para quienes tenían programadas visitas a sus principales recintos durante esta jornada.