El Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-Bienestar) implementará una estrategia para ampliar los servicios médicos en comunidades del país mediante la instalación de laboratorios y conexión a internet en 8 mil 200 centros de salud, con la finalidad de mejorar la atención de millones de personas que no cuentan con seguridad social.
La iniciativa, denominada Laboratorio + Internet en tu clínica, pretende acercar los estudios clínicos básicos a localidades donde los habitantes deben recorrer largas distancias para acceder a este tipo de servicios. Con ello, se busca disminuir las dificultades de traslado, reducir los gastos que enfrentan las familias y facilitar que los pacientes reciban atención médica en sus propias comunidades.
Entre los análisis que estarán disponibles se encuentran biometrías hemáticas, perfiles de lípidos y pruebas de química sanguínea, estudios que permiten conocer diferentes indicadores del estado de salud y detectar posibles alteraciones relacionadas con diversos padecimientos.
Estos servicios también contribuirán al seguimiento de enfermedades crónicas, ya que los resultados de laboratorio proporcionan información importante para que los profesionales de la salud evalúen la evolución de los pacientes y determinen las necesidades de atención.
Además de fortalecer la infraestructura médica, el programa contempla incorporar conectividad digital en las unidades participantes. Esta herramienta permitirá avanzar en la integración de expedientes clínicos electrónicos y mejorar la comunicación entre los centros de salud y otros niveles del sistema sanitario.
A través del acceso a internet, el personal médico podrá consultar antecedentes clínicos, revisar resultados de estudios y compartir información relevante para dar continuidad a los tratamientos. La digitalización también busca agilizar los procesos de diagnóstico y evitar que los pacientes tengan que repetir procedimientos debido a la falta de información entre unidades médicas.
De acuerdo con los objetivos planteados, la estrategia podría alcanzar a aproximadamente 55 millones de personas que actualmente carecen de seguridad social, particularmente habitantes de comunidades con dificultades para acceder a servicios especializados.
El proyecto forma parte de las acciones del Gobierno federal para fortalecer la atención médica de primer nivel y ampliar la cobertura de los servicios públicos de salud, acercando herramientas de diagnóstico y tecnología a sectores de la población que enfrentan mayores barreras de acceso.