Fabiola Cervantes, enfermera de epidemiología, se encuentra en la primera línea de batalla para hacer frente al Covid-19.
“Nosotros somos el primer equipo que empezó a tomar muestras de Covid-19 dentro de la jurisdicción sanitaria, acudimos al domicilio del paciente a tomarle la muestra y pues llevarla al laboratorio estatal y si el paciente sale positivo acudimos después de 14 días a tomarle su segunda muestra para ver que este ya haya sido negativo y pues poder darle el alta sanitaria”, explicó la trabajadora de la salud”.
En lo que va del pandemia son varias situaciones a las que se han tenido que enfrentar desde niños que los patean y escupen al momento de tomar las muestras hasta gente que no cree en que exista el Covid-19.
"Es increíble que a estas alturas estar en Fase 3, todavía hay gente que no cree, nos ha tocado muchísima gente que nos dice porque me van a tomar la muestra pues a lo mejor mi vecino, mi primo se enfermó de gripa pero a lo mejor se complicó porque era diabético, pero todavía hay gente que no cree en la enfermedad, es muy difícil explicar y convéncelos para que accedan se tomen la muestra, darles las medidas de aislamiento que deben tener en un domicilio a veces nos dicen que somos un poquito exagerados”, manifestó Cervantes.
Fabiola lleva 11 años dentro del área de epidemiológica de la jurisdicción sanitaria y esta es la segunda pandemia que le ha tocado vivir, ya que también estuvo en la del 2009 de influenza en donde incluso se contagió, y a su vez, ella contagió a su hermano, por lo que ahora admite tener miedo de enfermar pero su mayor temor es contagiar a su familia.
"Pues la ventaja que yo tengo es que vivo sola, pero pues el no tener contacto con tu familia solamente hablarles es muy difícil, no los he visto y es increíble que la gente no se cuide, tú haces por cuidarte tú y cuidar a tu familia y pues obviamente el riesgo de contagio está en todos lados , no específicamente al tomar las muestras al salir, gente que no trae su cubrebocas, que no se lava las manos , que estornuda y que escupe en la calle”, lamentó la enfermera.
Para Fabiola es triste que la gente no entienda su labor, el riesgo que corren y que sean objeto de discriminación incluso hasta dentro de su propio trabajo.
”Aquí en el trabajo hemos pasado por situaciones difíciles en las que nos ven como exiliados , apestados, porque ven a la coordinación de epidemiología como que son los ‘fuchis’ del Covid no te les acerques , no quieren ni siquiera hablarnos, nos querían ni permitir el checar porque los fuéramos a contagiar , es increíble la discriminación que hace toda la gente”.
Aún con tantas dificultades, Fabiola considera que es una gran satisfacción el estar en primer contacto con el paciente y realizar diagnósticos, además de explicarles los pasos a seguir en caso de contagio y orientarlos para que sepan cómo cuidarse.
Por Excélsior