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El Dedo Flamígero
Redacción

Omar Niño, la incongruencia del periodismo

Luego de que la periodista Ana Dora Cabrera directora del medio informativo Octopus denunciara ante el presidente de la república y medios nacionales el acoso y amenazas que ha sufrido por parte del periodista Omar Niño en San Luis Potosí las reacciones del aludido no podrían ser aún más patéticas.

Y es que, en un escueto comunicado seguido de un interminable monólogo difundido en su medio informativo, Omar Niño se mostró soberbio y hasta burlón al señalar que los señalamientos vertidos por la periodista no son más que estrategias de desprestigio orquestadas por el gobierno estatal.

Para los potosinos las excusas de Niño no son nuevas, de hecho, en el estado se usa la expresión “la culpa la tiene Gallardo” para la infinidad de ocasiones que el seudo periodista ha querido achacar a Ricardo Gallardo los desatinos que el mismo Omar Niño ha tenido en su trabajo y que van desde reportajes sesgados por intereses políticos hasta los señalamientos misóginos a periodistas como Ana Dora y funcionarios discapacitados como la actual alcaldesa de Soledad de Graciano Sánchez, Leonor Noyola.

Y es que, como seguramente usted ya lo sabe, Omar Niño históricamente ha presumido su relación con aquellos políticos a los que ha vendido su pluma y que, casualmente, la mayoría militan para los partidos del PAN y el PRI.

Resulta irónico que un personaje como Niño, que ha acudido en repetidas ocasiones a la conferencia matutina del presidente de la república a denunciar supuestas amenazas sea el mismo que ahora, no solamente las hace contra una mujer periodista, sino que también las invisibiliza alegando que son ataques políticos.

Hágame el favor, como si no existiera aún el video donde Omar Niño se burla de la periodista bajo la complicidad de sus invitados, entre los que casualmente figura el ex candidato a la gubernatura Octavio Pedroza, y que, a todas luces solapan su actitud sexista en contra de alguien que se supone representa al mismo gremio periodístico al que el tanto dice pertenecer en sus redes sociales.

Más allá de buscar juegos políticos que solo existen en su cabeza, Niño debería asumir sus responsabilidades y revisar ese severo caso de neurosis que aqueja a su cerebro y que no deja verle su propia incongruencia como supuesto periodista, misma que ya los potosinos conocen bien.