Un violento enfrentamiento entre dos grupos rivales en la cabecera municipal de Tila resultó en la quema de varias casas y vehículos, además del saqueo de pequeñas tiendas, denunciaron habitantes de la zona.
Los residentes informaron que, ante la ausencia del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la policía estatal, se encuentran refugiados en sus hogares. "La destrucción en el pueblo es terrible", comentaron.
"La situación es extremadamente tensa. Todos en el pueblo están encerrados en sus casas y en cualquier momento puede desatarse la violencia nuevamente. Mucha gente quiere salir ya", dijo un poblador que prefirió mantenerse en el anonimato.
El conflicto inició el martes a las 8 de la noche, cuando hombres armados de uno de los grupos ingresaron a la cabecera municipal, incendiando propiedades y vehículos, y saqueando comercios. "Toda la madrugada del miércoles estuvieron rompiendo puertas y saqueando. Ayer miércoles, continuaron hasta las 3 de la tarde", señaló el lugareño.
Uno de los grupos ha tomado el control y patrulla las calles con armas de grueso calibre, sin que nadie pueda intervenir. Los residentes permanecen en sus casas por temor a la violencia.
El problema comenzó en diciembre del año pasado con ejecuciones entre ambos grupos, lo que llevó al despliegue del Ejército Mexicano, calmando temporalmente la situación. Sin embargo, tras la retirada de las tropas, uno de los grupos tomó el control de Tila, exigiendo "derecho de piso" a los comerciantes locales, lo que desencadenó el reciente estallido de violencia.
Videos y fotografías muestran a hombres armados patrullando y disparando al aire, así como casas y vehículos incendiados. Se habla de al menos tres personas muertas y una herida, aunque las autoridades aún no han corroborado estas cifras.
Los habitantes esperan la llegada de las fuerzas del orden para restablecer la paz en la comunidad, ya que hasta las 11 de la mañana de hoy jueves, ni los militares ni la policía habían ingresado al área afectada.
Con información de: La Jornada