El Banco Mundial ha revisado a la baja su estimación de crecimiento para la economía mexicana en 2024, reduciendo la proyección de 2.6% a 2.3%. Esta revisión refleja la previsión de una desaceleración en la demanda interna, influenciada por las altas tasas de interés que limitan la capacidad económica del país.
En su informe más reciente sobre Perspectivas Económicas Mundiales, el organismo explicó que esta moderación en el crecimiento se debe a una política monetaria restrictiva y una menor capacidad económica ociosa. "La desaceleración de la demanda interna después de varios años de crecimiento por encima de su ritmo potencial sugiere una menor capacidad ociosa y una política monetaria restrictiva", señaló el informe.
El Banco Mundial también redujo su proyección de crecimiento para México en 2025 a 2.1% y a 2% en 2026, destacando que, aunque la inflación ha disminuido, todavía está por encima de la meta del Banco de México. La inflación, que alcanzó 4.69% en mayo, sigue superando el objetivo del 3% del Banco de México, lo que podría seguir restringiendo el crecimiento a corto plazo.
El informe también menciona que se espera un repunte en la inversión y el consumo para 2025, una vez que la inflación y las tasas de interés disminuyan. Además, se anticipa que la política fiscal se ampliará en 2024 y se consolidará en 2025, debido a la implementación de varios programas sociales y de inversión pública.
A nivel mundial, el Banco Mundial mejoró su perspectiva de crecimiento para la economía global en 2024, elevándola de 2.4% a 2.6%, y prevé un crecimiento del 2.7% para 2025-26. Sin embargo, estas cifras siguen siendo inferiores al promedio de crecimiento del 3.1% registrado en la década anterior a la pandemia de coronavirus.
El Banco Mundial también destacó los desafíos que enfrentan las economías más pobres del mundo, que deben lidiar con altos niveles de deuda, oportunidades comerciales limitadas y fenómenos climáticos costosos. El organismo instó a fomentar la inversión privada, reducir la deuda pública y mejorar la educación, la salud y la infraestructura básica en estas economías.
Finalmente, el Banco Mundial proyecta que la inflación global se moderará a 3.5% en 2024 y 2.9% en 2025, aunque la reducción de la inflación se ha ralentizado, lo que podría llevar a muchos bancos centrales a ser cautelosos con la disminución de sus tasas de interés.
Con información de: La Jornada