“No lo puedo creer. Es que de verdad no lo puedo creer” fueron las palabras que pronunciaba mientras veía como a los Broncos de Denver se les escapaba la victoria este pasado fin de semana, victoria que pondría fin al reino de terror impuesto por los aún invictos Jefes de Kansas City.
Bloquear un gol de campo no es algo tan extraño de ver en un emparrillado de fútbol americano. Suele ocurrir en intentos de punto extra, suele ocurrir en momentos cruciales y cada vez se ve más frecuentemente. Casi es un trabajo en incógnita el desarrollar una estrategia para que una jugada que parece de trámite, sea un factor decisivo en el resultado de un partido. Y los jefes hicieron justamente eso a la perfección presionando al guardia derecho de los equipos especiales de los Broncos: novato, mala postura, presionando con dos hombres. Doblaron la vara en el momento más importante y aseguraron continuar con su racha de invictos.
¿Qué? ¿Un partido que los Jefes de Kansas City ganan sin ayuda de los árbitros? Lo leyó usted bien. Esta vez, así como cuando jugaron contra los 49ers de San Francisco, los Jefes ejecutaron bien en los momentos importantes y ganaron un partido que se les complicó por un rival que evidentemente iba preparado para todo lo que pudieran mandarles.
Una de las características que siento yo que definen a los equipos que ganan el Súper Tazón es precisamente tener esa resiliencia de no bajar las manos cuando parece que el rival puede arrebatarles la victoria. Muy a pesar de las controversias, la escuadra del novio de Taylor Swift (ahí está) es un equipo que tiene un objetivo claro desde que empezaron la temporada: el tricampeonato. Y tienen un buen paso para lograrlo.
Son el villano de esta narrativa, y eso nos impulsa a seguir a quien sea que les haga frente y les quite esas aspiraciones porque son prácticamente el “admin del server” o el Majin Buu de la historia de la temporada: Tienen los fans, el talento, la experiencia, y el calendario justos para poder llevar a su equipo a esa meta que se fijaron desde la última vez que levantaron el Trofeo Lombardi en Febrero.
Eso del lado objetivo de las cosas. Del lado personal de las cosas, como diría Jesse Pinkman: ¡NO SE PUEDEN SEGUIR SALIENDO CON LA SUYA! En serio ya basta. Necesito, me urge que alguien les gane a los Jefes de Kansas. Estos son nuestros nuevos Patriotas de Nueva Inglaterra, gente… ¡Los odio a todos!