Por Redacción Contra Réplica

Caída de la inversión fija bruta y el consumo privado en México al inicio de 2025

La demanda doméstica muestra señales de desaceleración con caídas en inversión y consumo privado.

México reportó una caída en los principales indicadores de demanda doméstica en enero de 2025, con una prolongación de la contracción en la inversión fija bruta y el consumo privado. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inversión fija bruta, que refleja el valor de las inversiones en maquinaria, equipo y construcción, siguió su tendencia a la baja, acumulando cinco caídas anuales consecutivas.

En enero de 2025, el Indicador Mensual de la Inversión Fija Bruta (FBCF) cayó un 1.5 por ciento con respecto al mes anterior, alcanzando los 107.4 puntos, el nivel más bajo desde mayo de 2023. La caída fue impulsada principalmente por un descenso en el gasto en construcción, especialmente en la obra no residencial, vinculada con la obra pública, que sufrió una caída de 16.2 por ciento.

Por otro lado, la inversión en maquinaria y equipo también se redujo, con un retroceso anual de 3.2 por ciento, destacando una caída en el gasto en equipos de transporte importados, que bajaron un 14.6 por ciento.

En cuanto al consumo privado, el Inegi también reportó una caída de 0.3 por ciento en el primer mes del año, tras una contracción de 1.2 por ciento en diciembre de 2024. El consumo de bienes nacionales se redujo un 0.3 por ciento, mientras que el de bienes importados disminuyó 0.1 por ciento. Sin embargo, en términos anuales, los bienes nacionales crecieron ligeramente un 0.2 por ciento, mientras que los importados sufrieron una caída más significativa de 5.4 por ciento.

Este comportamiento refleja una desaceleración en la demanda de bienes y servicios, con la inversión y el consumo privado ambos en caída. Según analistas de Intercam, se prevé que esta tendencia continúe en los próximos meses, lo que podría impactar el crecimiento económico en el primer trimestre de 2025.

Con estos resultados, el panorama económico en México comienza el año con señales de desaceleración, lo que genera incertidumbre sobre la capacidad de recuperación de estos sectores en el corto plazo.