La temporada vacacional de Semana Santa concluyó en San Luis Potosí con un resultado que pocas veces se logra en periodos de alta movilidad: saldo blanco. Detrás de este balance se encuentra un despliegue coordinado entre autoridades de los tres niveles de gobierno, que permitió atender a millones de visitantes sin registrar incidentes mayores.
El operativo abarcó la totalidad del estado, con presencia en los 59 municipios y vigilancia focalizada en 56 parajes turísticos y 30 centros acuáticos. A ello se sumó la cobertura en eventos de gran concentración como la Procesión del Silencio, la Copa Potosí, la Feria Nacional de la Huasteca Potosina y la Feria Nacional de la Enchilada, donde se concentraron miles de asistentes.
Las cifras reflejan la magnitud del movimiento: más de dos millones de personas recorrieron el territorio potosino durante este periodo. En ese contexto, los servicios de emergencia brindaron atención constante, con 134 intervenciones prehospitalarias en la Huasteca, 167 en la zona Centro, 97 en la región Media y 87 en el Altiplano, lo que evidencia la demanda de asistencia en puntos turísticos y carreteros.
Más allá del resultado operativo, el periodo deja ver un fenómeno creciente: el fortalecimiento del turismo como motor económico del estado. La afluencia masiva no solo activa servicios y comercios, también exige mejores condiciones de seguridad y atención, un reto que, por ahora, logró resolverse sin contratiempos gracias al trabajo conjunto de autoridades y cuerpos de auxilio.