Durante nueve días, Soledad de Graciano Sánchez se transformó en un punto de encuentro masivo donde la música, la comida y la convivencia marcaron el pulso de una feria que superó expectativas. La edición 2026 de la Feria Nacional de la Enchilada cerró con una asistencia superior a las 600 mil personas, confirmando su crecimiento como uno de los eventos más concurridos de la región.
El fenómeno no se limitó a lo local. Visitantes provenientes de distintos estados del país e incluso de Estados Unidos llegaron atraídos por la oferta gastronómica, donde las enchiladas potosinas —símbolo culinario del municipio— se convirtieron en protagonista. A su alrededor, el comercio, los antojitos y los espacios artesanales generaron un flujo constante de consumo que impulsó la economía de pequeños negocios.
En paralelo, el escenario principal se consolidó como un imán de multitudes. Con presentaciones de artistas de distintos géneros, el Teatro del Pueblo mantuvo llenos totales noche tras noche, reflejando una cartelera que apostó por la diversidad y el acceso gratuito como eje de inclusión social. A esto se sumaron juegos mecánicos sin costo y actividades deportivas que ampliaron la experiencia más allá de los conciertos.
El saldo final deja más que cifras: una feria que se reafirma como espacio de identidad colectiva y dinamismo económico. Autoridades municipales destacaron que este modelo busca mantenerse y crecer, con la mira puesta en una edición 2027 que no solo repita el éxito, sino que lo eleve en alcance y calidad.