La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que desde México exista una campaña dirigida contra Argentina o contra el gobierno de Javier Milei, luego de que el mandatario sudamericano atribuyera a México, Brasil y sectores políticos de Estados Unidos el supuesto financiamiento de una ofensiva en su contra.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum descartó las acusaciones y sostuvo que México mantiene una postura de respeto hacia otros gobiernos. Señaló que su administración no interviene en asuntos internos de otras naciones y reclamó el mismo principio para México.
La mandataria también fue cuestionada sobre una reforma impulsada en Nicaragua que plantea restricciones para la participación de partidos opositores en procesos electorales. Ante este escenario, reiteró que cada nación debe determinar su propia organización política bajo el principio de autodeterminación.
Sheinbaum afirmó, no obstante, que su postura personal y la de su gobierno es favorable a la democracia. Al referirse a la situación mexicana, recordó que el país cuenta con elecciones periódicas y mecanismos como la revocación de mandato.
La presidenta rechazó además que los cambios políticos en otros países puedan utilizarse como referencia para modificar el sistema electoral mexicano en favor de grupos conservadores o de derecha. Insistió en que las decisiones sobre la forma de gobierno corresponden a cada pueblo.
Su posicionamiento se produce en medio de las diferencias públicas entre los gobiernos de México y Argentina, aunque Sheinbaum reiteró que la política exterior mexicana debe conducirse bajo el respeto a la soberanía y la autodeterminación de las naciones.