Por Redacción Contra Réplica

SEP reporta caída de casi 289 mil alumnos en el sistema educativo mexicano en un año

La matrícula nacional pasó de 34 millones 370 mil 623 a 34 millones 81 mil 774 estudiantes entre los ciclos 2024-2025 y 2025-2026, una reducción de 288 mil 849 alumnos.

La matrícula del sistema educativo mexicano registró una disminución de 288 mil 849 estudiantes entre los ciclos escolares 2024-2025 y 2025-2026, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Los datos muestran que el número total de alumnos pasó de 34 millones 370 mil 623 a 34 millones 81 mil 774, lo que representa una reducción de 0.84 por ciento en un año.

Los mayores descensos se concentraron en los niveles de educación básica. En primaria, la matrícula disminuyó en 317 mil 862 estudiantes, al pasar de 12 millones 838 mil 201 a 12 millones 520 mil 339 alumnos, equivalente a una caída de 2.48 por ciento.

La reducción en primaria se registró en 31 de las 32 entidades federativas, mientras que Coahuila fue la única entidad que presentó un comportamiento distinto.

Preescolar también tuvo una disminución considerable. La matrícula pasó de 3 millones 996 mil 767 a 3 millones 823 mil 694 estudiantes, es decir, 173 mil 73 alumnos menos, lo que representa una reducción de 4.33 por ciento.

En conjunto, ambos niveles concentraron 490 mil 935 estudiantes menos, cifra que representa 92.7 por ciento de la disminución acumulada entre los niveles educativos que perdieron matrícula.

Otros descensos se observaron en educación inicial, con 6 mil 988 alumnos menos; secundaria, con una reducción de 14 mil 264 estudiantes, y media superior, que registró 17 mil 349 alumnos menos.

En contraste, la educación superior presentó un crecimiento. Su matrícula aumentó en 240 mil 687 estudiantes, al pasar de 5 millones 519 mil 791 a 5 millones 760 mil 478, un incremento de 4.36 por ciento.

La reducción general de estudiantes no implica necesariamente que todos hayan abandonado la escuela. Factores como los cambios demográficos, la migración, la movilidad de las familias, modificaciones en la cobertura educativa o la falta de incorporación al sistema pueden influir en las cifras.

Por ello, los datos también plantean el reto de determinar qué ocurrió con los estudiantes que dejaron de aparecer en la matrícula y establecer cuántos abandonaron efectivamente sus estudios y cuántos corresponden a otros movimientos dentro del sistema educativo nacional.