Legisladores demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos iniciaron una investigación sobre la participación financiera del empresario ruso Umar Kremlev en las celebraciones relacionadas con la boda de Donald Trump Jr. y Bettina Anderson, realizada en mayo en Bahamas.
La pesquisa comenzó después de una investigación de ProPublica que documentó que Kremlev habría cubierto gastos por cientos de miles de dólares, entre ellos el alquiler de una isla privada donde se realizó una recepción y se hospedaron invitados, además de un espectáculo de fuegos artificiales. Posteriormente, la pareja confirmó que el empresario organizó y financió dos noches de celebraciones posteriores al enlace y calificó el apoyo como un regalo de un amigo.
Robert García, principal demócrata del Comité de Supervisión, envió una carta a la jefa de Gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, para solicitar documentos, comunicaciones y registros relacionados con Kremlev y su relación con Trump Jr.
El legislador también pidió información sobre posibles contactos entre Trump Jr. y funcionarios de la Casa Blanca o de inteligencia, así como detalles sobre regalos o gastos cubiertos por ciudadanos extranjeros relacionados con la celebración. García planteó interrogantes sobre si la aportación pudo estar relacionada con algún posible beneficio o acceso dentro del Gobierno estadounidense.
Kremlev preside la Asociación Internacional de Boxeo y ha sido señalado por sus vínculos con sectores cercanos al Gobierno ruso. La organización perdió el reconocimiento del Comité Olímpico Internacional en 2023 debido a cuestionamientos relacionados con su gobernanza y financiamiento. ProPublica reportó además que los pagos de las celebraciones fueron realizados mediante una entidad afiliada con sede en Dubái.
Un portavoz de Trump Jr. no negó que Kremlev haya cubierto gastos y afirmó que ambos mantienen una relación de amistad personal, sin vínculos comerciales. La esposa de Trump Jr. también rechazó que la celebración tuviera una motivación política y sostuvo que se trató de un regalo de un amigo.
El presidente Donald Trump no asistió a las celebraciones. Posteriormente afirmó que no conocía a Kremlev y negó haber pagado la boda de su hijo, además de señalar que la celebración financiada por el empresario ruso ocurrió en un lugar y momento distintos de la ceremonia matrimonial.
La investigación demócrata busca determinar las circunstancias de los pagos y si existió alguna relación entre el apoyo financiero de Kremlev y posibles beneficios, acceso o intercambio de información relacionado con la familia presidencial.