Las manifestaciones de trabajadores de cuatro hospitales de San Luis Potosí han puesto sobre la mesa las carencias de personal y el desabasto de medicamentos e insumos médicos, reconoció Daniel Acosta Díaz de León, coordinador estatal de IMSS-Bienestar. El funcionario señaló que se mantienen gestiones con autoridades estatales y federales para atender las demandas, particularmente la falta de personal de enfermería, considerada una de las principales necesidades en las unidades médicas.
Entre los avances, informó que se prevé la incorporación de 21 trabajadores al Hospital General de Soledad de Graciano Sánchez, de los cuales ocho serán enfermeras y ocho médicos, además de personal de mantenimiento. Asimismo, indicó que se contempla la llegada de cinco enfermeras adicionales a la clínica psiquiátrica, mientras continúan las gestiones para fortalecer la plantilla laboral del Hospital Central antes de que concluya el año.
El coordinador estatal explicó que las inconformidades también involucran al Hospital del Niño y la Mujer y a la clínica psiquiátrica, donde se trabaja para atender las necesidades planteadas por los trabajadores. Añadió que las carencias de recursos humanos no se limitan a estas unidades, sino que también se presentan en otros hospitales, aunque con necesidades distintas según su tamaño y nivel de especialización. Respecto a los salarios, aseguró que no se han dejado de pagar y que las prestaciones de fin de año para el personal de IMSS-Bienestar están garantizadas.
En cuanto al desabasto de medicamentos, Acosta Díaz de León reconoció que persisten faltantes, particularmente de antibióticos para casos complicados, medicamentos para pacientes de terapia intensiva y tratamientos destinados a recién nacidos prematuros. Señaló que las autoridades trabajan en la identificación de las claves de medicamentos con mayor demanda para mejorar su disponibilidad, así como en la distribución de insumos desde los almacenes centrales hasta las farmacias hospitalarias.
Finalmente, el funcionario estimó que el abasto general de medicamentos se encuentra por encima del 80 por ciento, mientras que el de material de curación ronda el 85 por ciento. No obstante, reconoció que todavía existe un margen importante por atender y afirmó que se busca reducir los faltantes y mejorar los procesos de distribución, para evitar que los pacientes o sus familiares tengan que comprar por cuenta propia insumos que deberían estar disponibles en los hospitales.