El FBI desmanteló una banda de ladrones especializada en autopartes en un operativo denominado como “Heavymetal” mismo que se hizo entre fuerzas federales, estatales y locales de todo Estados Unidos.
Dicha operación incluye una investigación donde se veían involucrados ladrones, comerciantes y transformadores de materiales y que eran vendidos en una refinería de metales por decenas de millones de dólares según reportes oficiales.
La operación se realizó en los estados de Nueva York, California, Minnesota, Nueva Jersey, Virginia y Wyoming logrando la captura de un total de 21 personas, además de millones de dólares en activos que fueron incautados además de una colección de autos de lujo y cuentas de banco.
Esta organización robaba los convertidores para vender los metales de los que están compuestos como el paladio, platino y rodio. El precio de los catalizadores en el mercado negro puede superar los 1.000 dólares cada uno, dependiendo del tipo de vehículo.