El ministro de Educación de Rusia, Serguéi Kravtsov anunció que, a partir del próximo año escolar, en septiembre de 2023, las escuelas rusas impartirán un curso de preparación militar inicial.
En su canal de Telegram, el diputado y líder del partido oficialista Rusia Justa, Serguéi Mirónov, autor de la iniciativa, afirmó que el ministerio de Defensa de Rusia, respaldó ya la inclusión en el programa escolar de un curso de “preparación militar inicial”.
Mirónov expresó su convencimiento de que la enseñanza de esta materia “permitirá preparar de manera planificada a los ciudadanos para un posible enfrentamiento con el enemigo”.
En su opinión, en el curso no solo se debe enseñar tácticas de acciones de combate, sino también debe llevarse a cabo un “trabajo psicológico”.
El diputado subrayó que los docentes deben ser necesariamente “personas con experiencia en combate, veteranos de acciones de combate”.
Según Mirónov, todos los grupos parlamentarios de la Duma del Estado apoyan la iniciativa de su formación.
El Ministerio de Defensa, según el periódico Izvestia, es partidario de que el curso de preparación militar inicial tenga un total de 140 horas y se imparta a los escolares de los últimos dos grados, de 17 y 18 años.
El actual programa escolar, precisó hoy la oficina de prensa del Ministerio de Educación, contempla módulos de preparación militar inicial dentro de la asignatura “Conceptos básicos de seguridad”, en esas clases los escolares estudian los derechos y obligaciones de los ciudadanos durante los llamamientos a filas y el cumplimiento del servicio militar obligatorio, así como la prestación de primeros auxilios.
La preparación militar inicial en las escuelas, en la que a los alumnos se les enseñaba a disparar con fusiles Kalashnikov y a lanzar granadas, fue obligatoria en la Unión Soviética entre los años 1962 y finales de la pasada década de los 80, cuando el país de los Soviets se acercaba a su colapso.
Algunos profesores ya han denunciado a la prensa que esas clases no promueven el patriotismo, sino el servilismo hacia los dirigentes rusos.