El Gobierno local inició trabajos de reparación en el distribuidor vial de La Concordia, en Iztapalapa, tras detectar una grieta geológica que presentaba un trazado irregular en zigzag. La intervención consistió en cubrir la oquedad y aplicar relleno de tepetate con agua para estabilizar el terreno.
A pocos kilómetros, en los carriles centrales de la calzada Ermita Iztapalapa, frente a la estación Papalotl del trolebús elevado, se registró un nuevo hundimiento que generó un hueco profundo en el asfalto, lo que obligó al cierre temporal de la vía. Las autoridades confirmaron que ambos eventos son consecuencia de la falla geológica que atraviesa la zona.
Para evitar que la grieta se expanda, se planea la construcción de una caja disipadora a 1.5 metros de profundidad. Esta estructura servirá como amortiguador frente a futuros movimientos del terreno antes de aplicar la capa final de asfalto.
La intervención cuenta con la participación de diversas dependencias locales, incluyendo obras públicas, protección civil y seguridad, que mantienen la zona acordonada para garantizar la protección de peatones y conductores. Se prevé que los trabajos concluyan antes del jueves.
Vecinos de la zona destacaron que el área ya presentaba problemas de deterioro, con baches recurrentes y deficiencias en el drenaje que se agravaban con cada lluvia. También señalaron que algunas luminarias permanecen fuera de servicio y que un puente peatonal inconcluso, vinculado a las obras del trolebús hacia Chalco, complica el tránsito diario hacia sus hogares.
Con estas acciones, el gobierno busca no solo reparar los daños existentes, sino prevenir futuros incidentes que puedan poner en riesgo la seguridad de los habitantes y la circulación en una de las arterias más transitadas de Iztapalapa.