El huracán “Priscilla” azotó con fuerza el estado de Hidalgo, dejando un saldo de 16 personas fallecidas, miles de damnificados y cuantiosos daños materiales, informó el gobernador Julio Menchaca Salazar, tras una reunión con el gabinete de seguridad y protección civil estatal.
Las regiones más afectadas son la Sierra y la Huasteca Hidalguense, donde se registraron deslaves, desbordamientos de ríos y colapsos de caminos rurales, además de la caída de árboles y piedras en múltiples tramos carreteros. Las autoridades confirmaron también más de mil viviendas dañadas, así como afectaciones en 308 escuelas y 59 centros de salud.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó interrupciones del servicio eléctrico en 17 municipios, mientras que brigadas estatales y federales trabajan en el restablecimiento de la energía y el despeje de carreteras bloqueadas por 80 deslaves y cinco puentes colapsados.
Ante la magnitud de la emergencia, el gobierno estatal habilitó 95 albergues temporales para brindar refugio, alimentos y atención médica a las familias afectadas. El gobernador Menchaca anunció la activación de un fondo de emergencia de 500 millones de pesos destinado a la reconstrucción de viviendas, escuelas e infraestructura básica.
Asimismo, solicitó el apoyo del gobierno federal para acelerar las labores de rescate y restablecer la comunicación en comunidades que permanecen incomunicadas.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su solidaridad con el pueblo hidalguense y confirmó que se ha desplegado personal de Protección Civil Nacional, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano para reforzar las tareas de auxilio.
Las autoridades pidieron a la población mantenerse en resguardo, evitar zonas de riesgo y seguir únicamente la información oficial ante el pronóstico de lluvias continuas durante el fin de semana.