Las fuertes lluvias ocasionadas por las tormentas tropicales Raymond y Priscilla han dejado un escenario devastador en el centro del país. De acuerdo con reportes oficiales, 29 personas perdieron la vida y más de 6 mil viviendas resultaron afectadas por inundaciones, deslaves y desbordamientos de ríos en los estados de Hidalgo, Puebla, Veracruz y Querétaro.
En Hidalgo, las zonas serranas y la Huasteca resultaron especialmente golpeadas, con 16 víctimas mortales y al menos ocho personas desaparecidas. Los deslaves bloquearon caminos y dejaron a varias comunidades incomunicadas.
En Puebla, el gobernador Alejandro Armenta informó sobre nueve fallecimientos y la búsqueda de otras ocho personas sepultadas por un alud en el municipio de Huauchinango, donde la fuerza del agua destruyó viviendas y arrasó con cultivos. Más de 80 mil habitantes en 25 localidades se encuentran afectados por los daños a la infraestructura y la interrupción de servicios básicos.
En Veracruz, los ríos y arroyos del norte se desbordaron tras días de lluvias continuas, dejando tres personas fallecidas y severas afectaciones en caminos rurales y zonas habitacionales. Mientras tanto, en Querétaro, los efectos del huracán Priscilla provocaron la muerte de un menor de edad y daños en 147 casas.
Las autoridades federales y estatales han desplegado operativos de emergencia mediante el Plan DN-III-E y el Plan Marina, con el fin de evacuar a la población en riesgo y distribuir víveres, agua y atención médica. No obstante, los damnificados demandan ayuda inmediata, pues en muchas comunidades aún no llega el apoyo y continúan sin electricidad ni agua potable.
Se recomienda a la población seguir las indicaciones de Protección Civil y mantenerse informada a través de los canales oficiales para evitar mayores riesgos.