Con la llegada de miles de aves migratorias procedentes de Estados Unidos y Canadá, México activó un operativo nacional de vigilancia epidemiológica para evitar la entrada del virus de influenza aviar AH5N1, una enfermedad que amenaza la producción avícola y la seguridad alimentaria del país. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural anunció que el monitoreo abarcará las 32 entidades, con especial atención en zonas húmedas y regiones de tránsito de aves silvestres.
Aunque el país mantiene su estatus de libre de influenza aviar de alta patogenicidad, autoridades federales reconocieron que en los últimos años se han detectado casos aislados en pequeñas unidades familiares sin medidas de bioseguridad, especialmente cerca de cuerpos de agua. Sin embargo, todos fueron controlados mediante el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal, que erradicó el virus en 2023 antes de que representara un riesgo sanitario.
Para esta temporada, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) reforzará los controles en coordinación con la Secretaría del Medio Ambiente, vigilando tanto granjas tecnificadas como zonas naturales. Las unidades avícolas deberán redoblar precauciones con filtros sanitarios, mallas pajareras y estructuras selladas, además de contar con médicos veterinarios responsables que supervisen la salud de las parvadas.
Entre los síntomas de alerta destacan la reducción en la postura de huevos, diarrea, coloración azulada en crestas, estornudos o secreciones nasales. Ante cualquier sospecha, Senasica llamó a reportar de inmediato a los números 800 751 2100 o al WhatsApp 55 3996 4462, disponibles las 24 horas. La vigilancia continuará durante todo el periodo migratorio, clave para mantener a salvo la producción avícola nacional.